Antecedentes

La Escuela de Enfermería María Elena Maza Brito, nació en 1957, bajo la gestión del Dr. Salvador Zubirán Anchondo, quien fuera entonces director del antiguo Hospital de Enfermedades de la Nutrición, contando también con la iniciativa del Dr. Eduardo Barroso superintendente de este Hospital, sumandose a este proyecto, un grupo de médicos y enfermeras que ahí laboraban.
Su incorporación a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue un mes después de su fundación, el 30 de abril de 1958, por acuerdo No. 312, clave 4049, en él se estableció el plan de estudios para la carrera de Enfermería Nivel Técnico.
Cuenta la historia oral, que inicialmente los consultorios del antiguo hospital ubicado en la calle de Dr. Jiménez, sirvieron como aulas, donde tomaban clases las alumnas, ya que no se contaban con instalaciones específicas para llevar a cabo tan importante tarea; posteriormente se alquiló un local frente al hospital; prevaleciendo ahí, hasta el cambio a la zona de Tlalpan en 1970, tiempo en que la escuela se ubica en el segundo piso en el área de hospitalización del que es el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
Durante 12 años, la fundadora Enf. María Elena Maza Brito, organizó y guío con sus cualidades humanas y docentes la Dirección de la escuela. En su gestión se graduaron 85 enfermeras que ocuparon diferentes puestos importantes dentro y fuera del Instituto, cubriendo así con las expectativas de sus egresadas y de las instituciones en las que se insertaban laboralmente; estos aspectos coadyuvaron al posicionamiento gradual de la escuela, logrando el prestigio que hasta la fecha prevalece, porque además de estas  fortalezas la Prof Maza, incluyó desde el primer plan de estudios, materias extracurriculares entre ellas, las de corte lúdico-cultural, aspecto que fortalecía la enseñanza integral de los estudiantes.
Durante este período, la institución tuvo también la oportunidad de apoyar la actualización del personal docente que laboraba en la escuela de enfermería,  otorgándoles, al igual que a otros profesionales del equipo de salud, becas al extranjero, esto fortalecía los procesos educativos que gradualmente se generaban.
Con el sensible fallecimiento de la Directora, en 1970, se determina que en su honor y como reconocimiento a su labor, la Escuela lleve su nombre, solicitando para ello a las autoridades de la Universidad la autorización para dicho cambio; llevándose a cabo en 1971, siendo a partir de esa fecha que la escuela de enfermería lleva el nombre de su fundadora.
Le sucede  al cargo, la profesora María Magdalena Escobar González para continuar con el trabajo académico, ella inicialmente fue enfermera del Hospital de Enfermedades de la Nutrición, posteriormente formo parte del grupo de profesores de la naciente escuela, realizó diversas rotaciones en el extranjero y en instituciones de salud del área metropolitana lo que le permitió  eficientar su función directiva en la misma línea de trabajo de la profesora Maza Brito; y después de 13 años de gestión se jubila.

Las autoridades designan a María Sorcia Gómez, primera exalumna en ocupar el cargo, durante su gestión se llevan a cabo los encuentros estudiantiles, obteniendo la escuela diversos reconocimientos.
Es en esta etapa que se dan cambios importantes, no solo en las instalaciones, pues después de años que la escuela estuvo en el segundo piso de hospitalización, se traslada al edificio del área administrativa, lugar que aún continua después de trascendental remodelación. Es importante mencionar que durante las 42 generaciones de nivel técnico la escuela estuvo registrada ante la SEP y en la UNAM, como Escuela de Enfermería “María Elena Maza Brito” posteriormente se le agregó a esta frase, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.
Parte de los cambios que se generaron, tenemos que 1989, después de  haber egresado 42 generaciones de nivel técnico; cambia el plan de estudios a nivel licenciatura; esto obedeció principalmente al contexto social de la profesión en México, desde entonces la carrera que se imparte hasta la fecha es Licenciatura en Enfermería  y Obstetricia, igualmente incorporada a la máxima casa de estudios con clave 3049-12; durante este período, se inicia convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Morelos para impartir el nivel complementario de licenciatura por Sistema Abierto, mismo que se llevó a cabo por cuatro años, esta estrategia permitió profesionalizar a parte del profesional de enfermería del propio instituto.
Luego de cumplir 19 años de gestión, la enfermera profesora María Sorcia Gómez, se jubila en 2002; durante este proceso, se vivió un periodo de transición, pues la institución vivía cambios en su administración, ya que aún bajo la gestión del Dr. Donato Alarcón Segovia como director del Instituto, y como Subdirectora de Enfermería la Lic. Ma. Guadalupe López Rodríguez se propone la conformación de una terna de candidatos para suceder el cargo  a la profesora Sorcia; siendo las enfermeras; Martha Asunción Huertas Jiménez, Leonor Arias Reza y Olimpia Ortuño Sánchez, quienes fueron propuestas; designándose previa evaluación curricular, a ésta última, nombrándola Directora de la Escuela a partir de 2002.
De la participación de la Lic. Ortuño, destaca entre otros aspectos, la impartición de la carrera técnica por el Sistema de Universidad Abierta (SUA), por la Universidad Nacional Autónoma de México, especialmente se profesionalizó a un grupo de auxiliares de enfermería del propio instituto, este programa se impartió en tres años, egresando una generación.
De igual forma y bajo esta línea, se continuó impartiendo también en ese  sistema, el nivel licenciatura, del cual egresaron cinco generaciones.
Presenta avances importantes para la certificación de la escuela, se incorporan asignaturas extracurriculares en las áreas humanísticas, como es el caso de la materia de educación física, formación humanística enfatizando la importancia del Ser en el contexto social antropológico y su proyección a la otredad, ello como parte  de la vinculación gradual con el programa rector de la Subdirección de Enfermería; ya que funcional y estructuralmente la escuela depende de ésta.
Durante el 2004, la Subdirección de Enfermería, incorpora a la plantilla  de la escuela de enfermería dos profesionales de Psicología, bajo la intencionalidad de desarrollar programas que fomenten y fortalezcan la salud mental de los actores del proceso educativo, de igual forma, se imparten talleres y Diplomados con la intención de potencializar la formación de profesionales en enfermería.
Corresponde a la Lic. Ortuño, inaugurar las instalaciones de la actual escuela; acto que compartió con el Doctor Donato Alarcón Segovia entonces director del Instituto.
A la renuncia de la Lic. Ortuño, en 2012, se abre una convocatoria para ocupar la vacante del Departamento de la Escuela de Enfermería, en este proceso participa la Lic. Enf. María de los Ángeles Cano García, quien presenta una propuesta de trabajo como parte de los criterios de selección, siendo a partir del 1ro. de marzo de 2012 que ocupa el cargo, convirtiéndose así en la tercera exalumna al frente de la escuela.
En este corto tiempo, la Lic. Cano continúa de manera asertiva en la línea de trabajo vinculada desde la Subdirección de Enfermería, y en la búsqueda de apoyar a los alumnos en situaciones económicamente vulnerables, consigue 15 becas económicas otorgadas por Teléfonos de México (TELMEX), de igual forma impulsa el trabajo de la Federación Mexicana de Asociaciones de Facultades y Escuelas de Enfermería (FEMAFE)
En 2014 por motivos de salud, la Lic. Cano García renuncia a la función y se designa entonces a la Maestra en Educación Araceli Jiménez Méndez, quien desde 2004, fungía como Jefe del Departamento de Enseñanza de Posgrado en Enfermería.
La Mtra Jiménez inicia su labor en el Instituto en 1990, como profesora titular de diversas asignaturas precisamente en la Escuela de Enfermería, posteriormente en la Coordinación de Cursos Postécnicos, y más adelante Jefe del Departamento de Enseñanza de Posgrado en Enfermería; y a partir de hoy tiene la encomienda de continuar con esta importante función, en la formación de líderes en enfermería; bajo la mística de sus fundadores y la articulación con los programas emanados de la Subdirección de Enfermería, a fin de consolidar la función asistencial-docencia-investigación.
Un punto importante a destacar, es la impartición del plan de estudios de nivel Postécnico en diversas áreas de especialidad en el período de 1987 a 2006; aunque su correspondió al Departamento de Enseñanza de Posgrado en Enfermería; estos se impartieron  en la Escuela de Enfermería (Ver Manual),  lo mencionamos toda vez que al decidir concluir con este nivle de formación, se imparte desde 2007 y a través  de Convenios de colaboración  con la ENEO-UNAM, los Posgrados de Atención al Paciente en Estado Crítico y Enfermería del Anciano, mismo que se impartía desde 1998, respectivamente, siendo desde entonces nuestra Escuela de Enfermería, sede de este nivel de estudios.
En el transitar de las diversas administraciones, se ha privilegiado la formación de líderes en enfermería que respondan a los contextos epidemiólogicos, sociales, políticos  y económicos del país fortaleciendo el plan curricular con materias extracurriculares en donde se vea favorecida la interacción, docencia, asistencia e investigación con enfoque humanista.
Estos testimonios se pueden verificar en los documentos históricos, como las Memorias del 60 aniversario del INCMNSZ entre otras.